Cazando pájaros.

Par de pares

¡Mira que iba cazando pájaros con mi cámara!

No quería distraerme, pero algunas fotos te llaman. Da igual lo que estés haciendo en ese momento. La vista se distrae, pasa a modo autónomo y busca en el entorno su alimento. La luz nuestra de cada día.

Cuando la encuentra se detiene en ella. La mima, la acaricia, la observa desde otros ángulos y la guarda para sí. Ya la tiene, entonces te deja libre. Parece decir: “Continúa con lo tuyo. Sigue, si quieres, cazando pájaros”.

Al sol de media tarde.

Puntos de color copia

¡Dices tú de paciencia!

Los fotógrafos suelen ser pacientes. Revisan cada toma, calculan, vuelven a disparar, calculan, cambian de posición, disparan, calculan, … y siguen.

Quise hacerlo así. Tomé varias fotos. Desde aquí, desde allí, más arriba, cambiando la focal. Le dediqué tiempo a este sujeto, pero él a mí me dedicó más. Cambió de posición varias veces hasta que logró que sacara su mejor perfil. Me llevó hasta donde él quiso.

Ahora intento localizarlo para enseñarle las fotos y me diga qué le parecen, pero no lo encuentro por las redes sociales.

Tendré paciencia.